En primer lugar: ¡no te sientas culpable! 

Tenemos varios consejos que te ayudarán a llevar esta etapa de la maternidad lo mejor posible.

Sí, lo sé. Tu baja maternal está llegando a su fin. Toca reincorporarse al trabajo y solo piensas en cómo lo vas a hacer cuando tengas que pasar tantas horas lejos de tu bebé. Te entiendo, sé cómo te sientes. A mí se me hizo un mundo. No te voy a mentir, no es fácil, te sentirás culpable, sensible e irritable.

Por eso estoy frente al ordenador, para ¡¡darte ánimos!!

“….no quiero volver al trabajo después de la baja maternal…”

Se aproxima el fin de tu baja maternal, los días pasan y el día clave está cada vez más cerca. Pareces una bomba de relojería, en tu interior se mezclan muchas sensaciones.

Por un lado estás cabreada con el mundo, no entiendes que tengas tan pocas semanas de baja, tu bebé es demasiado pequeño para separarse de su madre. También estás preocupada por saber cómo organizar tu hogar, tu familia… ¿dejarás a tu hijo con un familiar o por el contrario no te queda otra que llevarlo a una guardería? También sientes a la vez un poco de ilusión porque en tu vida vuelva a haber algo más que cambiar pañales y dar la teta. Es un cúmulo de sensaciones que no te dejan dormir las noches previas al día de la incorporación al trabajo.

Tranquila, piensa que ningún niño ha tenido un trauma ni ha recriminado a su madre que se incorporase al trabajo y lo deje varias horas con otras personas.

Consejos para volver al trabajo tras la baja maternal 

Ahora quiero darte algunas claves para afrontar de la mejor manera posible esta incorporación al trabajo.

  • Lo primero. Relájate y controla tu angustia. Háblalo con tu pareja y familiares. Yo recuerdo que me quedaba una semana para volver a trabajar y estaba llorando con mi niño en mis brazos. Pero llorando tan fuerte, con los ojos llenos de lágrimas ¡como si estuviera muriendo de dolor! Hasta que no hablaba con mi familia sobre mis emociones, no podía parar de llorar. Es importante ponerlo todo en perspectiva, recordando que tu bebé estará bien y que TÚ vas a estar bien.
  • Organízate. Que no te pille el toro, hazlo con tiempo. Varias semanas antes debes pensar en dos temas. Primero, cómo vas a solucionar el tema de la lactancia (si es que le estás dando el pecho a tu bebé) y segundo, con quién o en qué centro vas a dejar a tu peque. Para la lactancia lo mejor es empezar a enseñarle el biberón a tu bebé para que se vaya familiarizando con él.
  • Sopesa las posibilidades, en caso de que tengas varias. En esta etapa tienes una gran y difícil elección que tiene que ver con tu bebé. Solo te ronda una pregunta en la cabeza: ¿con quién dejo a mi bebé? Toca distanciarte de tu hijo muchas horas y mientras tanto debes dejarlo a diario al cuidado de otras personas que han de ser de confianza o que ni siquiera conoces. Puede que tengas varias posibilidades: su papá, tus padres, tus suegros, un/a canguro, otro familiar cercano o una guardería. Todas las opciones son válidas, pero has de sopesar para elegir la que más te convenga y con la que más a gusto vayas a estar. Solo tú puedes tomar esta decisión.

Tienes que aprender a delegar y a confiar.

¿Con quién y dónde dejo a mi bebé mientras estoy trabajando?

Para mí, la mejor opción es dejarlo en casa con una cuidadora y luego, cuando sea un poco más mayor, en la guardería.  Pero cada familia es un mundo y tienes que elegir en base a tus necesidades, situación familiar y situación financiera. Recuerda: no hay mala elección.

Eso sí, te recomendamos que empieces la búsqueda con tiempo, entrevístate con todas las personas que sean necesarias, haz tantas preguntas como quieras para conocer lo máximo de esa persona con la que tu bebé pasará mucho tiempo y, si es posible, pasad unos días o semanas juntos con ella en casa conociéndola porque el objetivo fundamental es que tú estés tranquila.

La mayoría de los centros infantiles o guarderías aceptan a bebés desde los 4 meses de vida. Si has decidido llevar a tu bebé a la guarde, debes empezar la búsqueda con tiempo porque en muchas casos hay pocas plazas. Necesitas tiempo para ver qué centros puedes elegir. Elige el que más te convenza y el que más confianza te dé. Ya sabes que hay muchos factores determinantes a la hora de buscar un centro: zona, horarios, servicios, personal, opiniones, precio…

Otra alternativa es dejar a tu bebé en casa con un familiar. El dejarlo en casa es muy cómodo para el bebé y para ti, pero quizás no sea posible y tengas que llevarlo cada mañana a otra casa. Estudia bien la situación y organízate con esa persona que podrá ser su papi (si podéis compaginar los horarios de trabajo) u otro familiar.

Volver al trabajo sin abandonar la lactancia 

No te voy a mentir, la vuelta al trabajo es la principal causa de abandono de la lactancia materna. Es lógico, de un día para otro pasas de estar 24 horas pegada a tu bebé como una lapa a separarte de él o ella una media de 4 a 8 horas, dependiendo de tu jornada laboral.

Y ahora me preguntarás… ¿Por qué se recomienda la lactancia materna mínimo 6 meses cuando la baja dura 4 meses aproximadamente? Lo sé, es algo que no tiene explicación. No queda otra que adaptarse (…y quejarse a todo el mundo que es lo que hacía yo! :)).  Tuve que dejarlo con mis dos niños depués de 4 meses porque no había opción de sacarme la leche en mi trabajo. Me dio más pena dejar la lactancia con el segundo bebé que con el primero, así que ¡¡cada bebé es un mundo y tendrás diferentes emociones!!

Pero no te vengas abajo. La lactancia materna y el trabajo son compatibles. ¡Conozco mujeres que siguen dando el pecho hasta los dos años! Te cuento qué tres maneras de hacerlo puedes compaginar:

  1. En la mayoría de casos no es posible, pero a veces es una opción: algunos centros de trabajo te permiten recurrir a un espacio habilitado para dar el pecho. Si tu bebé está con una persona, puede traértelo a ciertas horas a tu trabajo.
  2. La opción mas común: extraer la leche, mantenerla refrigerada y congelarla en casa. La persona que esté cuidando de tu bebé se encargará de dársela con el biberón en la dosis que le hayas pautado.
  3. Sigue dando el pecho cuando estás en casa durante la noche por ejemplo. Si tienes suerte los pechos se van acostumbrando y se llenan justo cuando tu bebé lo necesita, o sea, una vez cada día.

No te sientas culpable, ¡NUNCA!

¿No es posible ninguna de estas tres opciones? no pasa nada, poco a poco iréis dejando la lactancia y se irá acostumbrando al biberón. Mis niños tomaban biberones desde los 4 meses y ambos han crecido sanos y fuertes. No pierdas el tiempo pensando en si tu bebé va a ser más listo o más fuerte si le das el pecho. Estos pensamientos no te aportan nada y solo incrementan tu sentimiento de culpabilidad.

¿No se puede quedar tu bebé con un familar en casa y tienes que dejarlo en la guardería? No te preocupes. Son especialistas. Simplemente tómate tu tiempo para elegir la guardería que más confianza te dé y quédate tranquila. En la guardería a la que iba mi niña tenían camaras y podía acceder a ellas desde el móvil durante el dia para echar un vistazo. ¡Hay muchas posibilidades!

Disfruta de esta nueva etapa

Como todo, cada cosa tiene sus ventajas e inconvenientes. Volver al trabajo te permite salir de casa y dejar de estar en pijama todo el día solo dando el pecho y cambiando pañales. Como persona y como mujer te vendrá genial un cambio de aires y volver a realizar la actividad que hacías antes del parto.

 ¡Ánimo, saldrás ilesa de esta nueva etapa, no estás sola!