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Sales de epsom – por qué cada mamá debe tenerlas a mano.

Las sales de epsom (o “sulfato magnesio” su nombre químico) son una de esas cosas que siempre tengo a mano.  Es una fuente buena y económica de magnesio y tiene múltiples usos de belleza, limpieza y salud. Por ejemplo, ayuda aliviar las picaduras de los insectos y las quemaduras del sol. Son perfectas para preparar la piel si quieres eliminar alguna cayosidad porque afloja las durezas. Esto viene fenomenal en verano (cuando no tienes tiempo para hacerte la pedicura y los pies parecen los de un caballo). Pueden, incluso, favorecer el crecimiento de las verduras de mi huerto porque tienen usos fertilizantes. Pero las sales tienen otro uso importante para una nueva mamá: recuperación posparto.

¿Qué poder curativo tiene un baño/bidet de agua caliente con sales de epsom ?

Desde hace años el agua caliente se utiliza para relajar y curar las partes sensibles de nuestros cuerpos. Hace aproximadamente un siglo se descubrieron las propiedades curativas de estas sales y comenzaron a usarse a la hora del baño. Por ejemplo, las sales mejoran la circulación y esto, asimismo,  puede acelerar curación y reducir inflamación de cualquier herida.  Para una mamá que se está recuperando de un parto, el agua caliente con sales de epsom mejora la circulación al perineo, vagina, etc. y alivia el picor y el dolor posparto en los músculos pélvicos, ayuda a la cicatrización, en caso de que te hayan dado puntos, y reducen las hemorroides. También te ayuda a relajarte (¡sí es posible!). Además su aplicación es muy sencilla.  Simplemente pon dos puñados (uno si es un bidet) de las sales en una bañera con agua caliente, mezclalas bien para que se disuelvan uniformemente y siéntate durante 20 minutos.

¿Necesito llenar una bañera para hacer un baño curativo?

Si no tienes bañera ni bidet, o no tienes tiempo para relajarte como muchas nuevas madres, ¡no problem! Simplemente llena un barreño con agua y remoja tu culo unos 20 minutos para tener el mismo efecto.

Truco de Recién Mamá: Además de echar sales de epsom al baño, puedes añadir hierbas como caléndula, agua de hamamelis, lavanda, hojas de frambuesa, aloe vera o manzanilla y disfrutar de un baño más aromático. Puedes también incluir avena para reducir el picor que producen los puntos.

¿Sabes que tambien puedes usar sales de epsom para curar mastitis?

Probablemente un remedio menos conocido para mastitis son las sales de epsom.  El magnesio en las sales abre los conductos del pezón, extrae la infección y acelera la curación. Antes de amamantar, remoja tus pechos en agua caliente mezclada con sales de epsom durante 20 minutes, desecha el agua con la sal y aclara el pezón con agua corriente, puesto que el magnesio de la sal puede actuar como laxante si es ingerido y no es bueno que el bebé lo haga.

Un beso

Tu Recién Mamá   

¿Sabes que en nuestro Recuperación Kit tienes sales de epsom? Con este kit una nueva mamá tiene todo para recuperarse en su casa!   

 

 

Por | 2018-11-06T20:05:29+00:00 septiembre 3rd, 2018|Categorías: Consejos, Para la mamá, Varios|Etiquetas: , , , |Sin comentarios

Acerca del autor:

Lynne
Lynne es la fundadora de Recién Mamá y madre de dos peques en Madrid. Adora las cosas chiquititas y una buena tortilla de patata de su suegra. La puedes seguir en Instagram en @lynne_recienmama.

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