Son muchas las familias que conviven con un animal de compañía. Sin embargo, no todas están preparadas para cuidar de una mascota y un bebé. Según el Estudio de abandono y adopción de la Fundación Affinity de 2019, el año pasado un total de 104.688 perros y 33.719 gatos fueron abandonados en España 😞 .

Una mascota es un miembro más de la familia que requiere cuidados (higiene, alimentación, visitas al veterinario, etc.) y estos no siempre son fáciles ni baratos, por eso no es una decisión que debamos tomar a la ligera. Pero además de los inconvenientes, tener un animal de compañía es increíble.

La relación que se establece entre los niños y los animales es realmente especial. Tienen una conexión natural y podría parecer que se entendiesen. De sobra es sabido que este vínculo se da, por ejemplo, con delfines, perros o caballos.

Los animales influyen positivamente en la crianza de los niños.

Beneficios

En Recién Mamá sabemos de los múltiples beneficios para los hij@s de convivir con un animal. Por ello, en este post te contamos todo lo que supone tener un animal y cómo evitar que la adopción de uno se convierta en un error.

La relación entre mascota y niñ@ contribuye a:

  •  Mejorar su autoestima. Convivir con un animal puede transmitir alegría y ayudan a eliminar los sentimientos de tristeza y aportan seguridad, disminuyendo el miedo de los pequeños. Además de alargar la vida, vivir con una mascota reduce el estrés y disminuye el riesgo de depresión.
  •  Desarrollar sus capacidades socio-educativas. Además, la mascota puede ser un compañero de juego ideal.
  •  Mejorar las relaciones familiares y su integración.
  •  Fomentar el compromiso, la dedicación y la responsabilidad. Al cuidar a un animal aprenden a cuidar y respetar a los demás.
  •  Generar competencia y seguridad, que son necesarios para el desarrollo emocional de cualquier persona. Ayuda a mantener el equilibrio físico y mental.
  •  Aprenderán sentimientos como el amor, la pérdida o la empatía.
  •  Entender que además de ellos, otros individuos pueden tener necesidades de alimento, cuidado, etc.

Según un estudio de la Universidad de Turku (Finlandia) la exposición temprana de los niños a los animales podría protegerlos de algunas alergias y la presencia de algunos microbios de las mascotas en su flora intestinal puede reforzar su sistema inmunológico.

Se suelen usar en terapias experimentales para mejorar la vida física, psíquica y emocionalmente de niños con necesidades especiales, por ejemplo: autistas, síndromes de down, etc.

Responsabilidades

Tener una mascota no hace al niño responsable. Para que los niños entiendan la importancia de tener un animal es fundamental que poco a poco vayan asumiendo tareas:

  • 🐶 Al principio sólo se relacionarán con él como compañero de juegos.
  •  🐶 A partir de los 3 años, bajo la supervisión de los padres, les delegaremos tareas como dejarles comida y agua en el plato, echarles algún juguete para que lo traiga o ayudar en alguna parte de la limpieza que sea sencilla.
  • 🐶  Según los expertos, cuando los niños llegan a los 6 años comienzan a ser conscientes del dolor que pueden sentir los animales y la necesidad de respetarlos, por lo que esta es la edad más adecuada para tener un animal.
  •  🐶 Más tarde se pueden encargar de lavarlos y cepillarlos. Y cuando sean mayores, podrán asumir la tarea de sacarlos de paseo.

Para que cada miembro de la familia sepa cuál es su cometido lo ideal es crear una lista de tareas. Una vez confeccionada le explicaremos a nuestr@ peque cómo realizarla. No importa que se equivoque ya que, al repetirla varias veces y con nuestra ayuda, poco a poco aprenderá la forma más adecuada de ponerla en práctica.

Algo que es igual de importante que el reparto de responsabilidades es educar en el respeto a los animales. Han de aprender a respetar su espacio y sus horas de comida y descanso.

Si se cree conveniente, también puede ser interesante establecer un espacio concreto y delimitado dentro de cada hogar en el que se puede convivir con los animales de compañía.

Recomendaciones

Ahora os vamos a dar una serie de pautas que podéis seguir tanto si el animal forma parte de la familia antes de la llegada del recién nacido, como si estáis pensando en tener una mascota ahora que pronto os vais a convertir en papás.

🐶 Si en casa te espera tu mascota y desde siempre ha sido un miembro más de la familia, seguro que te encantará que siga con vosotros en este momento tan feliz. Sin embargo te surgen dudas, es normal, lo quieres, pero no quieres que haya problemas con la llegada del bebé. Algunos animales son tan intuitivos que pueden sentir la llegada del bebé incluso en fases tempranas del embarazo y pueden llegar a desarrollar un instinto de protección que les durará toda la vida.

Por ejemplo, una amiga cercana que está esperando su primer bebé duerme siempre con su perro apoyado en la barriga y este se la lame como presintiendo que dentro está su nueva hermanita.

No en vano, en regiones remotas de Rusia se usaban perros de raza samoyedo como cuidadores de niños por ser una raza especialmente bien adaptada para este cometido. Aparte de esto, estos perros eran usados para el tiro de trineos y otras tareas, siendo compañeros imprescindibles para los habitantes de estas zonas.

Con implicación y siguiendo algunas pautas podremos conseguir que la adaptación al nuevo miembro de la familia sea un éxito. ¡Por favor, inténtalo antes de pensar en deshacerte de él!

Antes del nacimiento prepara a tu mascota para que asimile mejor el cambio.

  • El papá o la pareja que no tenga que cuidar al recién nacido cuando os den el alta deberá prestar más atención al animal para que se vaya acostumbrando.
  •  Si el perro o gato duerme con vosotros en la cama también tendréis que educarlo con tiempo para que aprenda a dormir en otro sitio.
  •  Haz una visita al veterinario.
  • Durante el embarazo, debes enseñar a tu mascota a respetar las órdenes y los muebles y espacios donde dormirá o estará el bebé.
  • También podemos entrenarlo para que camine tranquilo junto al carrito.

Mientras la mamá y el bebé estén en el hospital:

  •  Una buena idea es llevar alguna prenda del bebé para que el animal la huela y se vaya familiarizando con él.

Cuando el recién nacido llega a casa debes estar atento a las reacciones de tu mascota:

  • Puede mostrarse algo deprimido al no ser el centro de atención y por celos puede tener una conducta agresiva hacia el bebé.
  • Para evitarlo, como si de un hermano mayor se tratara:

Aunque la mamá estará muy ocupada con el recién nacido, es bueno que al llegar a casa salude a su mascota, para que no se sienta desatendida. En la medida de lo posible, intenta que no se sienta excluido. Juega, quiérelo y cuídalo como siempre para que sienta que este nuevo miembro es algo positivo

Podemos acercar el bebé para que nuestra mascota la reconozca por medio del olor (le resultará familiar ya que mientras estaba en el hospital le llevamos alguna prenda del pequeño), pero teniendo mucho cuidado de que no se acerque a la cara.

 

Si el animal tiene algún comportamiento agresivo, a pesar de nuestras medidas de prevención, tendremos que atarlo o mantenerlo alejado del bebé para que aprenda y se le pase. Pero si este no reacciona de forma positiva, habrá que plantearse si es buena idea que siga viviendo con vosotros.

 

Si no tienes un animal en casa, pero estás pensando que sería una buena opción para criarlo junto a tu hija o hijo.

  •  No compres o adoptes la primera mascota que se te antoje. Piensa bien qué animal es el que mejor se adapta a vuestra casa. Ten en cuenta el espacio que disponéis.
  •  Tener un animal requiere tiempo, atención y cuidados. Si no puedes prestárselos mejor que olvides la idea de tenerlos.
  •  Igual que una persona, un animal de compañía debe pasar unas revisiones veterinarias, debe tener unas vacunas puestas y quizás necesite alguna intervención a lo largo de su vida. Esto requiere de un presupuesto económico que conviene tener en cuenta.
  • También es importante conocer la mascota antes de adoptar o comprarla: el tipo de raza del perro o gato, o en caso de adopción informarse bien con los voluntarios del centro de acogida, pasar un tiempo con el animal etc. Los animales tienen diferentes rasgos: algunos son más juguetones, otros son más dóciles, etc.

Tanto si tienes o estás pensando en tener un animal sigue estas recomendaciones:

Durante el crecimiento de tu pequeño habrá que tener cuidado con:

  •  Etapa de gateo: su sistema inmunológico se está desarrollando, por lo que tendremos especial cuidado con aquello que tu bebé se lleva a la boca. Para ello intenta mantener alejadas de él las cosas de tu mascota. Además, desinfecta y ten siempre limpio el suelo y allí donde tu hijx juegue.
  •  En este período el animal quizás se acerque a tu pequeño para jugar y que alguna reacción de él le haga ponerse en una actitud defensiva. No pierdas de vista a ambos para evitar que le haga daño sin querer.
  •  Igualmente, el bebé también puede atacar a tu mascota. Esto lo podremos evitar si desde pequeños les enseñamos a respetarse y quererse.

En todo momento mantén una buena higiene:

  •  Lo harás seguro, pero, por si acaso, no olvides de desparasitar a tu perro, gato o animal. Esto incluye quitar pulgas, garrapatas y demás.
  •  Lávalo regularmente.
  •  Ponle todas las vacunas que necesite.
  •  Ten especial cuidado en el tratamiento de las heces y orina y evita que su boca entre en contacto con el bebé, ya que ellos mantienen se lavan con la lengua y puede haber restos o bacterias.
  •  Evita que los enseres de tu mascota queden al alcance de tu peque. Procura lavarlos con agua y jabón tras cada uso para prevenir el contagio de parásitos.

 

En Recién Mamá somos amantes de los animales y sabemos que tener uno en casa es increíble. Por eso queremos que seáis conscientes de la responsabilidad que supone hacerse cargo de una mascota y lo bonito que es que los niñ@s crezcan con su compañía. Eso sí, ¡nunca los abandonéis! Tienen sentimientos y siempre habrá alguien que quiera adoptarlos si finalmente no es posible la convivencia.