Amanece un nuevo día, son ya las 10 de la mañana y no he dormido casi nada en toda la noche. Desde que soy mamá no sé lo que es dormir una noche entera del tirón.

Ya voy por el tercer café y mientras me lo tomo observo a mi bebé. Me doy cuenta de que no está tan risueño como siempre ni tiene ganas de comer. Está irritado y babea mucho, algo pasa… ¡oh no! ¿Serán los dientes?

Si esta situación te suena es muy posible que tu bebé esté echando sus primeros dientes, no te preocupes mamá… ¡estoy contigo y te voy a contar mi experiencia!

Lo primero que pienso es: ¡pobrecito mío!, no me extraña que mi bebe no quiera comer y que esté más triste y lloroso que de costumbre. Es normal que esté así, la aparición de los primeros dientes suele provocar molestias en la boca del bebé y además suele acarrear problemas para conciliar el sueño e irritaciones.

Para hacértelo más fácil, te cuento algunas de las pistas que te pueden hacer pensar que a tu peque le están saliendo sus primeros dientes:

1) No quiere comer sólidos.

2) Sus ganas de biberón aumentan.

3) Quiere estar constantemente en tus brazos.

4) Su culito está irritado.

5) Está llorando la mayor parte del tiempo.

Etapa de la dentición

Seguramente sabrás que el primer diente de leche suele salir en torno a los 6 meses, aunque esto varía según cada niño, puede incluso salir antes o tardar bastante más. En algunos casos, el bebé llega a cumplir el año sin ningún diente. Y como algo no habitual puede ser que el bebé nazca con alguna pieza pequeña. Estos últimos son los denominados dientes connatales y surgen en la etapa fetal resultando ser una dentición muy precoz.

Para que te hagas una idea te voy a comentar cuales suelen ser las etapas en la dentición del bebé:

– Los incisivos suelen salir entre los 6 y los 12 meses.

– Los primeros molares salen entre los 12 y los 18 meses.

– Los colmillos entre los 18 y los 24 meses.

– Los segundos molares lo hacen entre los 24 y los 30 meses.

En total se trata de 20 piezas que son temporales y que se mantendrán hasta los 8 años como norma general. Seguramente hayas escuchado que si los dientes salieran cuando ya somos adultos no podríamos soportar el dolor. Así es, nuestros pequeños son auténticos supervivientes.

La aparición de estas piezas provoca una tensión en sus mandíbulas y finalmente una ruptura de las encías que les provoca zonas rojizas e inflamadas.

Es habitual (y quizás ya lo hayas comprobado), que el peque esté más nervioso, lloroso y penoso que normalmente. Intentará morder todo lo que haya a su alrededor. Es normal, quiere a toda costa calmar su irritación. También quiero que sepas que estas molestias aumentarán considerablemente en los meses de verano y… ¿cuál es el motivo? Pues es sencillo: el frío retrae la encía y el calor la dilata. Así de simple.

Y ahora te preguntarás… ¿cómo hemos superado mi bebé y yo estos momentos? Pues tranquila, a continuación te comparto algunos de mis trucos. Indudablemente lo que más les calma a los bebés es frotarse las encías y morder algo.

Trucos para aliviar las molestias de la dentición

Te cuento algunos trucos fáciles y sencillos que pueden aliviar a tu bebé en esta etapa:

Puedes masajear las encías inflamadas. Puedes darle un ligero masaje en las encías con los dedos o con una gasa mojada en manzanilla tibia.

Tener siempre a mano un juguete que le guste. Es importante que los objetos que le ofrezcas para jugar estén limpios y sean adecuados para morder. Si no, se llevará cualquier cosa a la boca para calmar su desazón.

Ideal: un mordedor. Aprovecho para contarte que mordedor le gusta más a mi bebé. Matchstick Monkey es un juguete de textura suave para la dentición perfecto para manos pequeñas y de sujeción fácil. Es una forma higiénica divertida y sencilla de aplicar productos para la dentición. Además es de silicona y está aprobado por la FDA. Por supuesto es libre de BPA y es respetuoso con el medio ambiente. Y para terminar, ayuda a desarrollar habilidades motoras desde temprana edad. ¿Qué te parece? Si quieres hacerte con él, lo encontrarás en la tienda de Recién Mamá.

Dale un cepillo de dientes para que se frote y se distraiga.

Pon gel especial en el cepillo o en el mordedor.

Mete un trapo en el congelador durante 30 minutos y dáselo a tu bebé. Es un truco fácil y barato. El frío reduce la inflamación e insensibiliza ligeramente la zona.

Ofrécele un trocito de fruta fresquita, lavada y pelada (como la sandía). Siempre vigilando para que no la parta y se atragante. Debe ser una fruta que ya haya probado y que le guste para que le alivie. También puedes darle a tu peque una zanahoria o un trozo de apio. Todo ello depende en la edad de tú bebé. Ya sabes que los primeros dientes pueden salir a los pocos meses de nacer o retrasarse más meses.

Puedes aliviarle dándole un mordedor de malla con algún sólido que le guste, si está fresquito mejor.

Frotadle las encías con unas gotas de paracetamol o ibuprofeno. Es más efectivo que hacerlo con una crema antiinflamatoria porque éstas no permanecen por el exceso de saliva en su boca. En cualquier caso, antes de darle un medicamento, siempre hay que consultar con el pediatra.

Entretenedle y mimadle. Cuando se divierte todo le duele menos. ¿Se te ocurre mejor remedio?

Hasta aquí mi experiencia personal y algunos trucos para hacer más amena esta etapa en el crecimiento de tu peque. Ser madre no es fácil y te vas a encontrar con numerosas pruebas, pero el amor incondicional que tienes hacia tu bebé y la fortaleza de él os hará salir airosos de todas las etapas que aún os quedan por pasar.

¿Cuál es tu remedio para aliviar el dolor de dientes de tu bebé? Me encantará conocer tu experiencia y cualquier remedio que te haya dado buen resultado.

Puedes comprar el Matchstick monkey en nuestra tienda online.