//¿Cómo preparar las compresas de recuperación?

¿Cómo preparar las compresas de recuperación?

En mi primer embarazo, quería estar preparada mental y físicamente para este viaje emocionante (¡todo lo posible cuando no tienes ni idea de cómo se va a desarrollar tu parto!).

Normalmente las mujeres se preocupan de que, a la llegada del bebé, todo esté listo: la cuna, la habitación, la ropa nueva, los pañales, etc. Estas cosas, si bien las tenía en cuenta, me preocupaban menos que mi propia recuperación. A fin de cuentas, tus conocidos y amigos te echan una mano prestándote cosas para el bebé que tienen abandonadas en un trastero…

El parto también era un foco de preocupación pero, por fortuna, vivimos en un país con un buen sistema sanitario y las probabilidades de que mi bebé y yo estuviéramos sanos y felices eran muy altas. Sin embargo, no tenía muy claro qué tenía que hacer yo para recuperarme una vez que la “fiesta” del parto se acabara. Por ello, centré mis lecturas y esfuerzos en planificar lo que tenía que hacer para afrontar los primeros días con mi bebé y para recuperarme lo antes posible.

Mentalmente, quería tenerlo todo listo, y esto no solo significa tener a mano la bolsa para el hospital… La elaboración de la bolsa es un mundo en sí misma y hay miles de blogs con fotos, consejos, etc., llenos de listas de cosas imprescindibles y todas ellas diferentes. Al final te vuelves loca, cuando en realidad solo necesitas un par de cosas.

También quería tener comida congelada, para que cuando se acabara el permiso de paternidad de mi marido no tuviera que gastar mucho tiempo en cocinar y pudiera ir tirando de las reservas para poder aprovechar los momentos en los que el bebé duerme para dormir yo también. Preparé muchos platos que congelé en porciones pequeñas.  Luego, llegado el momento, solo tenía que coger un tupper del congelador, ponerlo en el microondas y… !voilá! podía comer algo casero y sano.

Recuperación

Para la recuperación física hice dos rutinas fundamentales: En primer lugar me di baños de recuperación. En el bidé o en la bañera, mientras se van llenando de agua calentita viertes sales de epsom y caléndula para que se disuelvan bien. Una vez lleno añades el agua de hamamelis y el aceite de lavanda.

La segunda rutina, que creo que fue aún más importante, fue la elaboración de compresas que me refrescaban la zona y reducían la irritación.

¿Qué es una compresa de recuperación?

Es una compresa sanitaria  a la que añades sustancias naturales con propiedades curativas.

Después de un parto vaginal, en el que puede haber desgarros, con o sin puntos, esta compresa fría cubierta con ingredientes balsámicos es un sueño hecho realidad. La compresa es la que va a hacer que tú y tu vagina inflamada podáis sobrellevar el día.

¿Qué necesito para preparar una compresa de recuperación?

¿Como preparar las compresas postparto?

– toalla femenina o compresa de maternidad

– gel de aloe vera para promover curación

agua de Hamamelis para aliviar la zona

– bolsas para utilizar en el congelador

Opcional: Aceites esenciales (utilicé lavanda por sus propiedades curativas suaves y deliciosa aroma) y papel de aluminio para guardar.

 

¿Cómo las preparo?

1.- Cubre la compresa con gel de aloe vera (aproximadamente una cucharada de gel en total)

2.- Echa otra cucharada de agua de hamamelis y un par de gotas de los aceites esenciales, si los quieres utilizar.

 

3.- Envuelve tus compresas en su envoltorio original. Si no tienen envase puedes meterlas en papel de aluminio, por ejemplo.

4.- Coloca las compresas en las bolsas y éstas guardarlas en el congelador.

¿Como preparar las compresas postparto?

5.- Mantenlas en el congelador hasta que llegue el momento de usarlas, pero antes de utilizar la compresa deja que pasen unos minutos para que no esté demasiado fría.

Beneficios Adicionales

En caso de tener hemorroides después del parto, las compresas de recuperación también te aliviarán. Todas las propiedades curativas también funcionarán contra esos daños colaterales no deseados.

Algunas mamás optan por disolver el agua de hamamelis y los aceites esenciales en un spray. Su acción combinada hace de ellos el equipo perfecto. Simplemente rocía la zona con el spray después de ir al baño, tras la ducha o cuando necesites un poco de alivio ahí abajo.

Un beso,

Tu Recién Mamá

 

 

Por | 2018-11-20T19:40:04+00:00 junio 9th, 2018|Categorías: Varios|Etiquetas: , , , |Sin comentarios

Acerca del autor:

Lynne
Lynne es la fundadora de Recién Mamá y madre de dos peques en Madrid. Adora las cosas chiquititas y una buena tortilla de patata de su suegra. La puedes seguir en Instagram en @lynne_recienmama.

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