Estas en el tercer trimestre del embarazo y al realizar la ecografía de seguimiento te dicen: ¡el bebé viene de nalgas! Calma. A mí me pasó y al final todo se solucionó.

Hasta hace relativamente poco (algo más de diez años) esto erCómo dar la vuelta a un bebé que viene de nalgas durante embarazoa un problema y la mamá inevitablemente terminaba sometiéndose a una cesárea. En torno a un 4% de los embarazos presenta esta complicación y son ya muchos los hospitales en los que se practica la versión cefálica externa (VCE), una técnica sencilla que consiste en realizar una serie de movimientos sobre el vientre de la embarazada para girar al feto. Con ella se han reducido en más del 50% los partos por cesárea.

Cuando me lo dijeron no sabía qué podía hacer. No había oído hablar de esta técnica por lo que desconocía sus beneficios y riesgos. Al darse cuenta de mi preocupación, los médicos me ofrecieron someterme a este procedimiento y, tras explicarme todo muy bien, me informaron de que era voluntario, que tendría que firmar un consentimiento informado y si elegía que no lo más probable era que el bebé naciera por cesárea.

Si quieres saber más acerca de esta complicación sigue leyendo este post porque en él voy a intentar aclarar tus dudas.

¿Cómo saber si el bebé viene de nalgas?

Es complicado. Algunas mujeres hablan de que notan menos pataditas, pero esto no siempre es un síntoma. Yo no noté nada.

Llegando al final de mi embarazo me di cuenta de que mi ginecólogo me tocaba la barriga en varias direcciones. En aquel momento no le di mucha importancia, pero después de dar a luz, investigando sobre la versión cefálica anterior supe por qué lo hacía.

Lo normal es que tu ginecólogo, a partir de la semana 32, detecte la posición podálica del bebé al tocar con sus manos mediante lo que se conoce como maniobras de Leopold. Forman parte de la evaluación prenatal y se realiza en cuatro pasos que ayudan al obstetra a determinar mediante la palpación abdominal la situación, la posición, la presentación y el encajamiento y la actitud del feto. 

Aunque tenga la sospecha de que el bebé viene de nalgas, seguro que el obstetra te realizará una ecografía para confirmar la posición del feto. Mi médico me la hizo y efectivamente el feto estaba cabeza arriba.

De ese momento sólo recuerdo mi miedo a que el bebé naciera bien. Hubiera hecho cualquier cosa que me hubiesen recomendado, aunque me hubiera dolido muchísimo.

Cómo dar la vuelta a un bebé que viene de nalgas

Alrededor de seis semanas antes de la fecha estimada de parto, el ginecólogo puede recomendarte practicar algunos ejercicios cada día para que el bebé se coloque en posición cefálica.

Antes de llevar a cabo los consejos que te damos consulta con tu especialista.

Primer ejercicio. 

Tumbada con la espalda apoyada o de lado. En esta posición, el feto tenderá a separarse de la pelvis y se girará para colocarse en la posición correcta.

Coloca almohadas en la zona lumbar para elevar la pelvis. Si te resulta incómodo, porque el feto presione el abdomen, túmbate de lado. 

Segundo ejercicio. 

Realiza suaves masajes con movimientos circulares en el vientre.

Tercer ejercicio. 

Acurrúcate cada día durante 10-15 minutos para ayudar el bebé a colocarse en la posición correcta. 

Si estos ejercicios no evitan que el bebé venga de nalgas, lo habitual es que te recomienden la versión cefálica anterior. Te explico de qué se trata.

Yo los hice a diario pero no hubo forma de que el bebé se girara. Prueba tú porque a lo mejor te funciona.

¿En qué consiste la VCE?

Es una técnica en la que el médico, con ayuda de un/a matrona, mueve al pequeño dentro del vientre materno para colocarlo con la cabeza hacia abajo.

Durante todo el procedimiento se realiza una monitorización del bebé para controlar su frecuencia cardíaca. Esta suele durar una media hora, aunque puede tardar más.

Para realizarla se suelen administrar relajantes vía intravenosa, que evitan las contracciones y facilitan la realización de la VCE.

La versión cefálica externa no suele durar más de 5-10 minutos. 

Tras ella se vuelve a vigilar las constantes del feto y se da el alta a la embarazada, quedando a la espera del inicio del parto. 

¿Cuándo se puede practicar la VCE?

Si tu embarazo es normal, a partir de la semana 37 a contar desde el primer día de la última menstruación. 

¿Es una técnica nueva?

No, es una un procedimiento bastante antiguo, pero que últimamente se ha rescatado para intentar evitar la cesárea.

¿Tiene algún riesgo?

Tiene pocos riesgos, pero algunos son:

  • Que el parto se adelante.
  • Rotura prematura de la bolsa.
  • Pérdida de sangre de poca importancia del bebé o su mamá.
  • Sufrimiento del feto que desemboque finalmente en una cesárea de emergencia (la tasa es inferior al 1%).
  • Desprendimiento de la placenta.

En cualquier caso, tiene menos riesgos que un parto por cesárea o un parto vaginal de nalgas.

Existen algunos factores de riesgo de las embarazadas por los que se desaconseja esta técnica:

  • Placenta previa.
  • Cicatrices uterinas por cesáreas o intervenciones previas.
  • Embarazo múltiple.
  • Sangrado vaginal.
  • Oligoamnios.
  • Retraso en el crecimiento intrauterino.
  • Trastornos coagulación materna.

¿Cuáles son los beneficios?

  • Son maniobras sencillas, con pocas complicaciones. 
  • Es un proceso rápido.
  • Poco doloroso.
  • Evita la cesárea que, como toda intervención quirúrgica, requiere anestesia y entraña riesgos.

¿Funciona siempre?

No es infalible, pero como ya te hemos comentado reduce en más de la mitad los casos en los que se practican cesáreas.

Ya conoces algo más acerca de los métodos que existen para girar a un bebé que viene de nalgas y no te sonará a chino si tu ginecólogo te da el diagnóstico. Espero que te haya servido de ayuda.  

Y vosotros, ¿habéis tenido este problema en vuestro embarazo? ¿Qué hicisteis? Cuéntanoslo y dinos si te funcionó.

Un besito

Tu Recién Mamá