Cuando me quedé embarazada por primera vez me di cuenta de que mi cuerpo cambiaba por día o por semanas. Las hormonas, el cansancio y cómo crecía y se estiraba mi vientre, hicieron que me preocupara por el cuidado de mi piel y la higiene de mis zonas íntimas.

Y, seamos sinceras, también buscaba remedios naturales para mitigar los efectos secundarios que tendría el nacimiento del bebé como, por ejemplo, las dichosas estrías y las ojeras.

Encontré plantas con propiedades muy interesantes, pero no todas estaban indicadas para el embarazo o la lactancia. Por ello, quiero hablaros de dos de mis favoritas: el Agua de Hamamelis y el Árbol de Té.

Agua de Hamamelis

🌿 Origen

El hamamelis virginiana, arbusto originario de Norteamérica, es también conocido como avellano de bruja. Este sobrenombre witch hazel se debe a que los indios americanos le otorgaban un extraordinario poder curativo. Lo usaban como árbol medicinal y le atribuían multitud de propiedades.

En el siglo XIX, Theron Tilden Pond comercializó un producto llamado Golden Treasure, cuyo ingrediente principal era el extracto de hojas de hamamelis y que se popularizó como excelente remedio para la cicatrización de heridas.

Hoy en día es fácil de encontrar en herbolarios y en productos de farmacia y cosmética, como el Agua de Hamamelis de BiFemme.

🌿 Usos

El extracto de este pequeño árbol de flores amarillas, se obtiene principalmente de destilar sus hojas, y se usa sobre todo de forma externa.

Gracias a su alta concentración en taninos, como la hamamelitanina o la galacotequina, ha sido utilizado en numerosos tratamientos de belleza por sus propiedades astringentes.

Favorece la circulación sanguínea y se suele usar para tratar varices y hemorroides, así como para el cuidado de la piel gracias a sus propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias e hidratantes.

Diez beneficios de su uso

✅ Por su acción bactericida justifica su uso en determinados problemas ginecológicos como dismenorreas e irritaciones e infecciones vulvovaginales. Por ello, se recomienda para reducir las molestias tras el parto, producidas por ejemplo por las hemorroides.

✅ Como tónico astringente, muy útil sobre todo para reducir inflamaciones. Es un excelente depurativo y desintoxicante en tratamientos antiacné y otras impurezas de la piel, como poros abiertos o la piel grasa. Posee cualidades cicatrizantes y equilibrantes que regulan la secreción sebácea.

✅ Para la caída del cabello. Uno de los efectos secundarios del embarazo es que sufrimos una pérdida abundante de cabello. Esto se debe a la disminución de estrógenos y suele afectar durante el primer trimestre de embarazo y tras el parto.

✅ Contra la cuperosis (pequeños capilares con forma de tela de araña que aparecen en el rostro), así como para el blanqueamiento de la piel. Por tanto, la aplicación del Agua de Hamamelis puede ayudar a mitigar el cloasma o máscara del embarazo.

✅ Para aliviar el dolor, los calambres y la sensación de piernas cansadas. Reactiva la circulación sanguínea y favorece el retorno venoso. Los taninos y los flavonoides disminuyen la permeabilidad de los vasos sanguíneos y aumentan la elasticidad de las venas y la resistencia de los capilares.

Suaviza las ojeras y la sensación de ojos cansados simplemente con la aplicación del agua previamente refrigerada. ¡Qué no se note que pasas las noches en vela! 😉

✅ Los flavonoides le otorgan una leve acción antioxidante, ya que fortalece el organismo contra el ataque de los radicales libres que provocan su oxidación.

✅ Para aliviar síntomas de reacciones alérgicas como urticarias, rinitis o conjuntivitis o como remedio para tratar la psoriasis o eccemas. Incluso para las picaduras de insectos.

✅ Para calmar la piel tras la depilación o el afeitado (porque los papás también necesitan cuidados ☺️), o por las quemaduras del sol.

✅Y, por si fuera poco, el Agua de Hamamelis está presente en muchas cremas para prevenir la aparición de estrías.

En Recién Mamá sabemos de sus múltiples cualidades y, por ello, incluimos dentro de nuestro Recuperación Kit el Spray de Agua de Hamamelis.

🚫 Precaución:

Recuerda que se recomienda exclusivamente sobre la piel (aplicación tópica), ya que para consumirlo de forma interna debe servirse en concentraciones muy bajas y controladas.

Además, debes tener cuidado en si lo usas en tu piel si tienes alergia o intolerancia a alguno de sus componentes. Si esto pasase, la reacción se aliviará en el momento en el que dejes el tratamiento.

Para evitar estos problemas lo mejor es que consumas el Agua de Hamamelis de marcas conocidas, testadas previamente, como el Spray de Agua de Hamamelis BiFemme.

Árbol del té

🌿 Origen

El Árbol de Té (Melaleuca alternifolia) es originario de Australia. Los aborígenes australianos usaban sus hojas infusionadas aplicándolas directamente sobre la piel o mezcladas con barro para curar heridas, picaduras, infecciones, quemaduras y otros dolores.

El capitán Cook desembarcó con su tripulación en las costas australianas en 1770. Tras conocer las costumbres de la civilización autóctona, utilizaron esta infusión como sustituto del té inglés (de ahí su actual nombre).

De sus hojas se extrae un aceite esencial de gran poder antiséptico, bactericida y fungicida que sirve para estimular el sistema inmunológico, además de como antiinflamatorio, desodorante, balsámico, expectorante, cicatrizante, etc.

🌿 Usos

✅ Para aliviar las molestias de la candidiasis vaginal, que nos puede afectar a algunas mujeres durante el embarazo u otras causas como: obesidad, diabetes, estrés, higiene vaginal alterada, etc.

Al igual que con el Agua de Hamamelis, se recomienda su uso tópico, por vía externa. Se pueden diluir 3 gotas de agua en aceite vegetal o aplicarlo directamente sobre la piel como máximo 3 veces al día y en tratamientos cortos.

✅ Para cuidar los pechos agrietados durante la lactancia. Simplemente tendremos que aplicar unas gotas sobre la zona después de dar de mamar y nunca debemos olvidarnos de limpiar muy bien el pezón antes de volver a amamantar a nuestro bebé.

✅ En bebés y niños lo podemos utilizar para:

  • Cuidar la delicada piel de los bebés y niños, pero antes debemos diluirlo en agua en una proporción de 70% agua y 30% aceite, para evitar reacciones, aunque lo mejor es siempre consultar con nuestro pediatra de referencia.
  • Fortalecer el sistema inmune y eliminar bacterias. Bastaría con añadir unas gotas en un difusor de esencias.
  • Disminuir la costra láctea. En la proporción 70/30 que hemos mencionado antes, aplicaremos unas gotas en la cabeza del bebé.
  • Tratar la dermatitis del pañal.
  • Ahuyentar insectos y así evitar sus picaduras. Y si ya se ha producido la picadura, su aplicación ayudará a calmar la picazón o el dolor.
  • Eliminar piojos añadiremos unas gotas del aceite al champú de nuestro bebé.

Otros usos:

  • Podemos sustituir la lejía por el aceite de árbol de té para limpiar la casa, por su poder bacteriano y fungicida. De esta forma desinfectaremos la casa y la dejaremos limpia para que nuestro bebé pueda gatear a sus anchas. Igualmente podemos usar unas gotas mezcladas con el detergente para desinfectar la ropa.
  • Y si tenemos mascotas, el aceite diluido en agua en dosis pequeñas nos servirá para evitar las pulgas y garrapatas o la sarna.

🚫 Precaución:

Evita ingerirlo y que entre en contacto con tus ojos. Para aplicarlo sobre la piel has de diluirlo en agua previamente.

Durante el embarazo y la lactancia es seguro usarlo en la proporción adecuada y siempre sobre la piel, aunque recomendamos consultar previamente con tu médico para evitar complicaciones.

Pese a las precauciones que tenemos que tener con estas dos plantas medicinales, en Recién Mamá sabemos de sus múltiples cualidades y, por ello, en nuestra tienda puede comprar nuestro Recuperación Kit y Spray de Agua de Hamamelis BiFemme.

Y en nuestro blog, además, puedes aprender cómo preparar las compresas de recuperación postparto.